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Os recomiendo leer la entrada que ha hecho Iracundo sobre el teatro que se ha formado respecto a las declaraciones de Rosa Díez:
La pueril y visceral puesta en escena también la ha resaltado El País:
[...] De modo que en boca de la veterana líder de un partido, que pretende ser renovador como es UPyD, echar mano de un tópico manido resulta tan descorazonador como sospechoso que los políticos gallegos se hayan subido al carro del victimismo con tanto entusiasmo.Por lo demás, el incidente plantea algunas cuestiones. ¿Se habría molestado alguien si Rosa Díez hubiera nacido en Pontevedra? ¿Por qué a los políticos gallegos les resulta tan negativo que Zapatero parezca gallego? ¿Cuántos votos obtendrá UPyD en Galicia en las próximas elecciones?
Para sorpresa mía también se ha unido a la polémica Hernán Casciari, uno de los grandes en el ámbito de las series de televisión desde su mítico blog en El País. El melodrama lo analiza con ironía en su columna dentro de Los Andes on line:
Hay una licencia poética latinoamericana que al español medio le gusta poco y tiene que ver con la utilización del gentilicio "gallego". No sólo se enfadan por incomprensión de sinécdoque (ese tropo por el cual representamos la parte por el todo), sino que también se molestan porque en algunos países la palabrita es sinónimo de tonto o poco espabilado. Es decir, se enojan también por incomprensión de metonimia.
La semana pasada estuvieron particularmente molestos con una dirigente política en brutal ascenso de popularidad, Rosa Díez -del partido Unión Progreso y Democracia-, a la que le preguntaron el martes, por televisión, sobre el presidente Zapatero y dijo de él: "Es gallego, en el sentido más peyorativo de la palabra".
¡Ah, revuelo monumental desde el gobierno, desde la oposición y, sobre todo, desde Galicia! [...]Los dichos de la semana pasada, vertidos por la dirigente Rosa Díez, han reabierto el debate sobre los abusos del vocablo "gallego" en América Latina; he llegado a oír por la televisión a un erudito (eso ponía el cartel) decir que "en la Argentina, por ignorancia, se llama gallego a la totalidad de los españoles". Y, por más extraño que parezca, después de decir semejante barbaridad, el cartel seguía poniendo "erudito". [...]
No os olvidéis de leer la entrada en el blog de Iracundo.
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